El muro del silencio
■ Rocío de la Villa
En el paradigma del arte conceptual, la performance comparte con otros medios de representación su austeridad. En el caso de que, más allá del cuerpo y su expresividad en el espacio-tiempo, se utilice algún elemento material, la selección es crucial: en las mejores performances el objeto es sencillo, modesto y de uso habitual. Su pregnancia, en cambio, nos arraiga a un determinado lugar y época determinados; y a la vez, dispara nuestro imaginario de lo concreto a lo universal. Como un talismán mágico, capaz de hacer coincidir las coordenadas locales y conceptuales.
Así ocurre en la pieza El muro de jabón de Monica Mura con el jabón de Alepo. Ya sea en forma de bloque, o en su simple unidad como pastilla manipulada por la artista, nos conecta con aquella y otras guerras que olvidamos al dictado de la agenda de los medios de comunicación. Y al tiempo, con cada situación personal, social y humana que requeriría nuestro compromiso y no “lavarnos las manos” con indiferencia.
Y sin embargo, lavarnos las manos es un gesto que también precisamos hacer cuando se requiere de nuestro cuidado, antes de curar o de cocinar …. necesitamos lavarnos las manos para iniciar una nueva página. Y reiniciar la esperanza.
Texto extraído de catálogo de la artista
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Ni una anónima más
■ Semíramis González
La importancia que tiene la genealogía como disciplina es algo que las feministas conocemos profundamente, ya que es esta la herramienta que nos conecta con todo lo que se ha hecho primero a nosotras y nos sitúa históricamente en el presente. Esas genealogías feministas remiten a otras anteriores y son, en sí mismas, parte de un activismo necesario desde la Academia y la Historia.
El trabajo de la artista Monica Mura (Cagliari, 1979) puede ser leído desde múltiples prismas, pero uno de los principales es precisamente su compromiso con la historia de las mujeres. A Mura le interesa la recuperación de la memoria, como hizo en el proyecto AUSENCIA-PRESENCIA. Tu vacío es mi ausencia, tu memoria es mi presencia (2017) pero también trabaja con la posibilidad del arte de transformar la realidad.
Así, no es menos importante la labor activa que tienen sus obras, que requieren de la participación del público, cuestionado cómo mira este para preguntarle sobre qué hacemos cada uno, a título individual, para acabar con las desigualdades. Además de las mujeres, otros grupos minorizados como las personas trans, o las que están en riesgo de exclusión social se han convertido en protagonistas del trabajo de Mura, que lejos de tomar una posición privilegiada y dirigir la mirada, se “deja hacer” para reaprender sobre el lugar en el que ella misma se sitúa como artista. …
Texto extraído de catálogo de la artista
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De cuerpo y géneros: autogestión, nomadismo e hibridación
■ Margarita Aizpuru
El trabajo artístico de Monica Mura es comprometido e implicado desde posicionamientos conceptuales y discursivos feministas, como se puede ver en su trayectoria artística y en particular en su proyecto expositivo multidisciplinar y pluridimensional E ti que (de quen) vés sendo?.
El cuerpo, los significantes socializados que las categorías sexo/género implican en las sociedades patriarcales, pero también las aperturas y dinamismos de dichas categorías hacía una pluralidad diversa, elástica, los transgéneros, sin obviar la memoria de lo que hemos sido y aun mayoritariamente somos hoy, hombres y mujeres, conductualmente diferenciados, en jerarquía, dependencia y roles.
Pero también el tiempo y su paso, presencias y ausencias, en su forma absoluta la muerte, y hasta ese momento la vida, llena de posibilidades nuevas. Y la comunicación, la palabra, usada para definiciones, pero también emociones. Todo ello parece configurar un amplio territorio en el que la artista fragua su discurso creativo visual, sonoro, táctil, bañado por un espíritu y práctica de performance expandida, para preguntarse y preguntarnos, para pensar y reflexionar sobre ¿Qué eres? ¿Qué somos?, ¿De quién eres?…
Texto extraído de catálogo de la artista
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El Kintsukuroi del dolor,
o la Antígona del Arte
■ Marián López Fdz. Cao
El kintsukuroi (en japonés: reparación de oro) es una técnica cerámica milenaria de origen japonés, que se utiliza para arreglar fracturas de la cerámica, usando barniz de resina espolvoreado o mezclado con polvo de oro, plata o platino, de tal modo que una vez reparado el objeto, deja visibles y remarca las huellas de las fracturas –en oro-, haciendo de los objetos, ejemplares únicos. El Kintsukuroi forma parte de una filosofía que plantea que las roturas y reparaciones no sólo forman parte de la historia de un objeto y deben mostrarse en lugar de ocultarse, sino que hacen valioso al objeto que las tiene. Las fracturas ponen de manifiesto la experiencia del objeto, su transformación e historia.
La obra de Mura, estructurada, clara, fuerte a la vez que sensible, mira de frente. Muestra las huellas del dolor, pero también las de la valentía. La valentía de un cuerpo que mostrando las cicatrices, muestra a la par que la herida inflingida, la curación y la transformación. Ningún cuerpo resta igual tras la batalla, ningún ser camina igual tras la fractura. El cuerpo se transforma, el andar también. Y el pensamiento, y la relación con los otros. Frente a la víctima, Mura habla de la superviviente, frente a la fragilidad, Mura habla de la valentía, la fuerza y la resiliencia que supone vivir. Habla de los seres sabios y bellos que saben del dolor y la herida. De la genealogía de la supervivencia, de la sabiduría del naufragio. Seres que muestran sus heridas porque conocen, como las sibilas, el avenir. …
Texto extraído del catálogo de la artista
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Sonidos que traducen esencias
■ Sara Donoso
Monica Mura se nutre de las interacciones con lo social desde un análisis centrado en las tradiciones, la cultura y los cauces que construyen la historia. Con un profundo compromiso de género que permea las identidades y amplía su discurso desde lo íntimo a lo común, si algo sobresale en su trabajo es esa condición curiosa, que cuestiona y se sorprende de su contexto próximo. Sus lenguajes circundan lo performático, traducen e interrogan los cuerpos, se vinculan al video y la fotografía como una realidad expandida que documenta y sensibiliza a quien mira.
Ausculta lo sonoro, lo intenso y lo inadvertido, y conforma espacios de encuentro donde la instalación se asocia a la memoria y la estructura de cada lugar. En muchos casos, sus obras se articulan en torno a lo experiencial como si el intercambio entre vivencias, las suyas y las del resto, dieran la clave del poder de la empatía. Por eso, observarlas simula ser a menudo el preludio de una percepción crítica del entorno, especialmente cuando afecta a la cuestión identitaria.
Habla de un mundo que celebra y contradice al mismo tiempo, reflejando sus incoherencias desde el activismo pero también revelando los afectos. Lo que sucede con sus imágenes se trenza al pulso de la vida a modo de pequeños actos indisciplinados con los que deslocalizar lo cotidiano para encontrar sus fisuras. Para actuar como esa grieta que quiebra el ritmo de lo establecido y lo torna diverso. …
Texto extraído de catálogo de la artista
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El tiempo es un punto de vista
■ Genoveva Oliveira
El trabajo de la artista multidisciplinaria Monica Mura es transgresor, crítico y apasionante, yendo más allá de lo obvio y lo inmediato. Hemos trabajado juntas antes y ha sido muy inspirador acompañar su camino, su crecimiento y la forma en que ella se trasciende. El tema de la imagen presente en su trabajo es, sin duda, un gran desafío en la sociedad contemporánea. Monica aborda la imagen desde diferentes perspectivas: el papel de la mujer, la dictadura de la imagen, el envejecimiento. Guy Debord, el creador del concepto de «sociedad del espectáculo», definió el espectáculo como el conjunto de relaciones sociales mediadas por imágenes. En la sociedad contemporánea, existe una preocupación excesiva por la belleza y sus estándares estéticos.
Muchas de estas preocupaciones surgen solo por el papel de la prensa que utiliza la publicidad para instruir a los consumidores en el uso compulsivo de todo lo relacionado con la apariencia. La «dictadura de la belleza» es el ejemplo más evidente de la sobrevaloración del cuerpo en la sociedad contemporánea. El concepto de belleza se convierte en un estándar colectivo, con la «etiqueta» de lo que es ser bello, genérico para todos, pero no individual como debe ser tratado. Cada año, se inventan más formas de lograr el cuerpo ideal. Silicona, botox, liposucción y, quizás lo peor de todo hasta ahora, esteroides anabólicos, extremadamente dañinos para la salud. …
Texto extraído del catálogo de la artista
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Cuerpo en tránsito
■ Margarita Ledo Andión
Monica Mura parte del cuerpo y de las múltiples variaciones con las que este adopta significados, ya sea en la pose, en el vestido, en la forma de cubrir el sexo, o en el espejo, que también refleja la imagen que cada uno produce. Monica observa los modos de representación del cuerpo, ese material, para adentrarse en un nuevo rito de paso, en la construcción de un modelo abierto y en proceso, donde el acto de mirar se convierte en interminable como el deseo.
Monica Mura parte de la memoria de sí misma que se desprende de pequeñas fotos familiares, de los animales libres, de un imaginario de señardad y fabulación que ella transforma en artefacto, en un objeto que también es el rastro de su acción al cambiar las escalas y la disposición del objeto original, como el pespunte dorado en el lienzo o el bullicio de campanillas en movimiento al atravesar lo desconocido de un espacio cuyo límite es la notación del intercambio del rostro de la autora con los suyos.
Monica Mura hace arte políticamente al intervenir cada prenda para recodificarla y al exhibir la propuesta de libertad expresiva. Hace arte políticamente cuando nos convoca a mirar con la piel, con el tacto, con el oído, con nuestro propio álbum de experiencias y emociones. Lo hace jugando con la palabra y alargando la ambigüedad perceptiva de la frase común “…de quién vienes siendo?”, que en nuestra cultura nos lleva hacia algún lugar, quizás hacia un hogar resiliente y hacia la desaparición del género. …
Texto extraído del catálogo de la artista
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Construír, (Re)construír, (De)construír
■ Paula Cabaleiro
La performance como herramienta para transformar. La participación ciudadana como medio para poner en valor, visibilizar, recuperar y rescatar del olvido. La memoria como materia dúctil para generar nuevos vínculos. Y el lenguaje artístico para deconstruir los códigos del patriarcado.
Monica Mura (Cagliari, 1979) siempre toca tejido sensible con sus obras. Tan estéticas como profundas, en ellas cada elemento es símbolo, cada objeto es metáfora. A través de un relato autobiográfico, Mura siempre nos emociona en lugares comunes, donde las memorias propias se vuelven universales, donde sus raíces se mimetizan con las de todas las personas que, de alguna forma, ‘han contribuido a ser’. Poliédrica y versátil, la artista aborda diferentes temáticas desde una perspectiva multidisciplinar, donde video, sonido, fotografía, escultura, instalación y dibujo se presentan como escenarios para la reflexión e interacción con el público, en una dialéctica contextual con el espacio (físico, social e histórico).
Recoger la tradición, desde la técnica hasta el concepto, se vuelve protagonista en una obra delicada, precisa e incisiva. Mura teje y sutura con hilos de oro (leitmotiv en su obra, símbolo de la resiliencia) cada capa de patrimonio intangible, reconstruyendo una historia donde las mujeres fueron obviadas, otorgándole aquel lugar que le pertenecía (y pertenece) por derecho. …
Texto extraído de catálogo de la artista
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El poder transformador del Arte
■ Karen Campos McCormack
Recorrer el universo creativo de Monica Mura nos lleva a una reflexión profunda sobre identidad, memoria y géneros, como pude experimentar a través de su más reciente exposición individual “E ti que (de quen) vés sendo?”(¿Y tú quién (de quién) eres?) en la Iglesia de la Compañía (Santiago de Compostela, 2018). El poder del arte como agente transformador está siempre presente y la artista adopta un papel mediador que convierte en protagonista a l@s visitantes/participantes. Su obra nos presenta una gran interrogante. Como explica la propia Mura, ella plantea preguntas pero no las respuestas, que son múltiples y personales.
La obra de Monica Mura (Calgari, 1979) ha tenido un importante enfoque de género, feminismo y acción reivindicativa desde sus comienzos. La primera vez que colaboré con Mura fue en la producción de Los Monólogos de la Vagina de Eve Ensler que coordiné en 2006, cuando un grupo diverso de mujeres presentamos la obra por primera vez en Santiago de Compostela en el Teatro Principal con el objetivo de romper el silencio sobre las experiencias de las mujeres y participar en una campaña internacional para eliminar la violencia de género. Mura ha demostrado ser una artista comprometida con la igualdad y con las mujeres desde este primer encuentro, aunque su obra artística haya discurrido por caminos diferentes.
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Texto extraído de catálogo de la artista
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